¡Hola a todos!
¡Preparaos para un post cargado de imágenes! Por fin me he atrevido a hacer hojaldre. No os voy a mentir, requiere muchas horas y mucha paciencia. Pero no es tan difícil, y los resultados valen mucho la pena. Si seguís mi paso-a-paso, acabaréis con 1kg de masa de hojaldre para usar al momento o incluso para congelarlo para futuros usos.

La primera receta que quería probar con mi masa de hojaldre casera fue éste hojaldre de ruibarbo y queso. El ruibarbo es una planta de la cual sólo se usa el tallo para cocinar, y es muy fibroso, parecido al apio. No es algo que aquí suela usarse, de hecho, tuve que ir a por él al mercado de
porque no lo encontré en ningún supermercado o frutería cercanos a mi casa. El vendedor que, muy amablemente, me indicó la única parada donde podía encontrarlo, ¡pensó que era alemana!

Entonces, os preguntaréis, ¿por qué querías ruibarbo tan desesperadamente? Todo empezó cuando hace bastante tiempo (aún no tenía el blog) leí una historia que me enamoró. Estaba maravillosamente escrita, describía vívidamente los colores, olores y sabores de una historia de amor que pasaba en un mercado. Cada capítulo hablaba de un mes, y cada mes iba relacionado con la fruta que estuviera en temporada en ése momento. La manera en qué la autora describía el simple hecho de morder un melocotón te quitaba el aliento.

Hace poco, releí la historia y me obsesioné de nuevo. Pensé que sería divertido poder recrear las recetas que aparecen en ella, o por lo menos, hacer una receta al mes relacionada con la fruta o verdura que le toca. Así que, en Abril: Ruibarbo.
¡Éstas recetas implicaron bastante investigación por mi parte! La receta de hojaldre es del libro Repostería, de Christope Felder. Es un libro fantástico, que tiene las recetas muy bien explicadas, con fotos de cada paso y consejos buenísimos. Para saber cómo cocinar el ruibarbo, encontré la información en otros blogs.
encontré la idea de la forma que quería darle al hojaldre, y aquí la receta para escalfar el ruibarbo.
Masa
de Hojaldre
Ingredientes
(
para
1kg de masa
)
- 500g
de harina - 60g
de azúcar blanco - 10g
de leche en polvo - 12g
de sal - 100g
de mantequilla (blanda) - 25g
de levadura fresca - 230ml
de agua fría - 250g
de mantequilla muy fría
Preparación
- En
un bol grande, mezclar harina, azúcar, leche en polvo, sal, la
mantequilla blanda y la levadura. Amasar e ir añadiendo el agua
poco a poco hasta que tengamos una masa elástica y homogénea.

- Poner
la masa encima de una superficie enharinada y aplanar con un rodillo
hasta darle una forma de rectángulo. Envolver en papel film y dejar
reposar en la nevera durante 2 horas.

- Entre
dos papeles de horno, aplanar la mantequilla con el rodillo hasta
formar un rectángulo de aproximadamente la mitad del tamaño del
rectángulo que hemos hecho con la masa. Refrigerar. Antes de
empezar a trabajar con la masa de nuevo, poner la mantequilla en el
congelador. - Extender
la masa con un rodillo hasta conseguir un grueso de 7mm. Colocar la
mantequilla fría en la mitad inferior de la masa y cubrir con la
otra mitad. La mantequilla debe quedar totalmente cubierta.

- Girar
la masa para que el cierre quede a nuestra derecha. Con el rodillo,
estirar la masa para conseguir un grueso de 6mm.

- Con
la parte inferior de la masa, hacer un pliegue que quede a la altura
de unos dos tercios de ésta. Doblar la parte superior de forma que
no queden espacios vacíos y plegar el rectángulo obtenido por la
mitad.

- Envolver
en papel film y dejar reposar en la nevera durante 1 hora. - Poner
la masa sobre una superficie enharinada con el pliegue a la derecha.
Estirar con un rodillo hasta conseguir 6mm de grueso.

- Doblar
un tercio de la masa sobre si misma y plegar el tercio restante
sobre éste, obteniendo así tres capas de masa. Envolver en papel
film y dejar reposar en la nevera de nuevo durante 1 hora.

- Extender
la masa hasta formar un cuadrado de 4mm de grosor. Cortar la masa en
dos rectángulos y refrigerar una mitad mientras trabajamos con la
otra.

Llegados a este punto, podéis congelar parte de la masa si queréis; únicamente usé 1/4 de la masa para la receta. Para congelarlo, corté la masa en rectángulos y los puse en el congelador envueltos en papel film, con un trozo de papel de horno ligeramente enharinado entre cada capa.
Hojaldre
de Ruibarbo y Queso
Ingredientes
(
10
hojaldres
)
- 250g
de masa de hojaldre - 1
tallo de ruibarbo de 25 cm de largo - 120ml
de agua - 2
cucharadas de miel - el
zumo de 1 limón - 113g
de queso cremoso (tipo Philadelphia) - 3
cucharadas de azúcar - 1
cucharada de nata espesa
Para
dorar los hojaldres necesitaremos 1 huevo y 2 cucharadas de leche.
Preparación
- Para
escalfar el ruibarbo: cortar el tallo en trozos de 4 cm de largo y
cortar en cuartos a lo largo. Calentar en un cazo agua, miel y zumo
de limón hasta que hierva. Añadir el ruibarbo y cocer durante 2 o
3 minutos hasta que esté tierno. Retirar el ruibarbo y reservar.
(Opcional: seguir calentando el líquido
obtenido hasta reducirlo a sirope para otros usos.)

- Para
el queso crema: batir el queso, azúcar y la nata hasta obtener una
crema fina y homogénea.

- Montaje
de los hojaldres: cortar la masa en cuadrados y colocar en una
bandeja de horno con una separación de unos 4 cm entre cada uno. - Con
el dorador, pintar ligeramente la punta de cada cuadrado y doblar,
siguiendo la diagonal, de forma que las puntas acaben en el centro
del cuadrado.

- Poner
una cucharada de la mezcla del queso en el centro del cuadrado y
colocar dos o tres tallos de ruibarbo encima.

- Cubrir
con un trapo y dejar subir durante 2 horas en un ambiente cálido.
Pintar los lados del hojaldre con el dorador de leche y huevo. - Hornear
a 190ºC (375ºF) durante 20-30 minutos
(retirar cuando esté dorado).

Sé que es mucha información de golpe. Si queréis hacer la receta pero no el hojaldre, podéis comprarlo en el supermercado, tan solo tenéis que seguir las instrucciones del paquete. Si no encontráis o no os gusta el ruibarbo, pueden usarse fresas frescas también.
Aquí tenéis los pdfs de las recetas:
y
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